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¿Alguna vez te has visto envuelto en una dinámica con alguien, en la que esa persona parece mostrar interés en tí, pero nunca llegando a concretar nada sobre vuestra relación? Personas que, de alguna forma, alargan esta dinámica en la que aparecen y desaparecen frecuentemente, generando desconcierto en el otro. Si eso te ha pasado, es posible que hayas sido víctima del fenómeno breadcrumbing.
Qué es el breadcrumbing en las relaciones
El término breadcrumbing, o migajas emocionales, hace referencia a una dinámica relacional, en las que una persona da frecuentemente señales de interés (ya sea romántico o de otro tipo), pero sin el objetivo de avanzar mucho más allá en la relación. La persona aparece, da estas señales, y vuelve a desaparecer, generando malestar e incertidumbre en el otro. Este comportamiento es común en gente con poca responsabilidad afectiva.
Cómo saber si estás recibiendo migajas emocionales
El breadcrumbing es una dinámica característica en algunas relaciones tóxicas, y es importante saber identificarlo de cara a ponerle freno. Estas son las señales que pueden advertir de la presencia de las migajas emocionales:
- Apariciones y desapariciones repentinas: la persona aparece de manera impredecible, actuando como si nada malo pasase, para posteriormente volver a desaparecer.
- Uso de mensajes ligados al coqueteo: estas apariciones suelen ser mediante pequeñas “llamadas de atención”, como reaccionar a publicaciones en redes sociales (corazones, fuegos, etc.) o directamente escribir mensajes como “Te he echado de menos”, “Últimamente pienso en tí”, “Me gusta como sales en esta foto”, etc.
- Comportamientos contradictorios: estas personas manifiestan un supuesto interés genuino en tí, pero dichos mensajes son incoherentes con sus desapariciones.
- Poca autocrítica y falta de responsabilidad afectiva: las personas que llevan a cabo estas acciones no suelen responsabilizarse de sus actos. Al ser confrontados, normalmente, o no contestan y reaparecen al tiempo como si no pasara nada, o buscan una justificación “vaga” del por qué de este comportamiento.
Qué hacer si te identificas con el breadcrumbing
Existen diversas acciones a llevar a cabo cuando identificamos el breadcrumbing:
- Escucharnos a nosotros mismos (p. ej. ¿Realmente yo quiero esta relación?)
- Poner límites a la otra persona
- Expresar cómo te hace sentir esta dinámica al otro
- Compartir con personas cercanas a tí lo que te está pasando y dejarte acompañar por aquellos con los que te sientas seguro
- Cortar la relación si la dinámica no cambia
Sin embargo, a pesar de que es importante conocer las señales del breadcrumbing de cara a ponerle límites, también es probable que, aun pudiendo, identificarlo, no hayas sido capaz de salir de él, y que incluso hayas podido caer en más de una ocasión en este mismo patrón.
Podemos llegar a pensar que caer en el breadcrumbing es el problema de nuestro malestar, sin embargo, esto es la consecuencia de algo mucho más profundo. Si este tipo de dinámicas solo te producen malestar, ¿por qué sigues esperando el mensaje de esa persona?, ¿por qué buscas su atención o su validación?.
Normalmente, las personas que caen en dinámicas similares, acarrean la sensación de sentirse insuficientes y poco valiosas, probablemente por haber vivido una vida en la que, en más de una ocasión alguien cercano les haya hecho sentir así. Por eso, cuando aparecen estos mensajes, tenemos una sensación agradable de apreciación y valía, que nos “desconectan” momentáneamente de esa sensación dolorosa que siempre está de fondo, pero que está lejos de sanarla. Esto a su vez hace que haya mucho malestar cuando dichos mensajes desaparecen, y por tanto, cuando vuelven a aparecer de forma inesperada, nos produce un placer muy fuerte, siendo un procedimiento que “engancha” a la persona que lo sufre, dificultando el poder salir de él.
Es por ello que, si observas que sueles caer fácilmente en este tipo de dinámicas, acudas a un profesional de la psicología con el que puedas explorar en profundidad en por qué de lo que te ocurre, y que junto a él, podáis encontrar el dolor que se encuentra en la base de tu malestar. Enfrentar nuestras propias inseguridades en terapia, hace que sea más fácil enfrentarlas en el día a día, y por tanto, esto nos ayudará a evitar caer en relaciones tóxicas que, parece que nos protegen de un dolor mucho más profundo, pero que a largo plazo solo acaban haciéndonos menos libres y más infelices.
El breadcrumbing, es una de tantas dinámicas que ocurren en las relaciones que pueden hacer mucho daño a las personas. En el blog de Estar Contigo Terapia, podrás encontrar ejemplos de muchas de estas dinámicas, así como de la forma de entenderlas y enfrentarlas. Entre estas podemos destacar el love bombing o el ghosting.




