Tabla de contenidos
Cuando pensamos en terapia, solemos imaginarnos a un profesional de la psicología delante de una persona, o a veces de una pareja, pero estos no son los únicos escenarios que se pueden dar. La terapia familiar es un tipo de terapia que ha ido ganando enteros en los últimos años en el mundo de la psicología y que ha demostrado ser eficaz para ayudar a las personas y a las familias. Debido a ello, es importante poder conocer qué es y en qué consiste.
Terapia familiar sistémica
Pero, ¿qué es exactamente la terapia familiar? La terapia familiar es un tipo de enfoque terapéutico que considera a la familia como un sistema donde cada miembro influye en el otro. El comportamiento de una persona no se aborda de manera aislada, sino en el contexto de las interacciones familiares. Este enfoque reconoce que los problemas individuales a menudo están relacionados con la dinámica general de la propia familia. En otras palabras, la terapia familiar ve a la familia como un sistema propio, que dentro tiene subsistemas, como puede ser el filial o el parental, y que están en constante interacción unos con otros.
Este enfoque tiene una premisa esencial que dice que un cambio en un miembro del sistema produce un cambio en todo el sistema, es decir, por ejemplo, que un cambio en el comportamiento de un padre va a tener un impacto, en mayor o menos medida en su hijo o en su mujer. Debido a esto, también se puede trabajar desde una perspectiva sistémica en terapia individual.
El papel del psicólogo en la terapia familiar o sistémica es ayudar a la familia a identificar patrones disfuncionales que puedan estar afectando las relaciones entre sus miembros, así como crear y favorecer un clima de expresión emocional y de comunicación. En lugar de centrarse en culpar a una persona por los problemas familiares, el psicólogo busca comprender cómo cada miembro contribuye al sistema general y como ese problema interacciona en la dinámica familiar.
Conflictos familiares
Los conflictos familiares son el principal motivo de malestar dentro de la familia y por lo que las personas deciden acudir a terapia. Lo primero de todo, es importante remarcar que los conflictos familiares son algo común y natural, que no hay que demonizar. Sin embargo, cuando estos conflictos no llegan a resolverse, se manejan mal o son tremendamente disruptivos e intensos, pueden afectar negativamente a los miembros de la familia, aunque no estén involucrados en el conflicto. Como ya hemos visto, la familia funciona como un todo, por ello, aunque no estemos directamente metidos en los problemas de dos miembros, ese conflicto nos puede afectar.
Las causas de estos conflictos se pueden deber principalmente a falta de comunicación, eventos traumáticos o a asuntos no resueltos dentro de la familia que provocan sentimientos como rabia, rechazo o tristeza.
Cómo mejorar la relación familiar
El papel del psicólogo dentro de la terapia familiar consiste en mejorar las relaciones y el funcionamiento de la familia con el fin de mejorar la salud mental de cada individuo del sistema. El psicólogo en la terapia familiar ayuda a las familias a entender y comprender lo que está pasando, así como a desarrollar habilidades y estrategias que promuevan una mejor relación a largo plazo y a sentirse más cómodos dentro de la familia. Los principales factores que ayudan a mejorar la relación familiar son:
Mejorar la comunicación. Facilitar la comunicación para que sea de forma clara, respetuosa y asertiva suele ser uno de los mayores factores de protección para los problemas emocionales. También es importante escuchar o incluso animar a expresarse a esas personas de la familia que tienen más problemas para abrirse.
Resolución de asuntos pendientes. Es importante expresar y trabajar en esos asuntos pendientes o heridas que siguen abiertas, ya que muchas veces en los conflictos familiares, estas heridas se reabren, generando sentimientos o emociones más intensos y desadaptativos.
Empatía. Ponerse en el lugar del resto de la familia, entender cómo se están sintiendo o cómo les afectan las cosas facilita la comprensión de los otros miembros y reduce el malestar familiar.
Crear un clima de respeto. Sentirse respetado y acogido dentro de la familia favorece el que las personas se puedan sentir cómodas siendo ellas mismas, sin tener miedo a ser juzgadas y ayuda a facilitar la expresión emocional de cada miembro.
Terapia para familia con problemas
Cuando una familia tiene problemas que no sabe resolver por si misma, es adecuado que acudan a terapia para poder evaluar, identificar, y comprender lo que está ocurriendo. Estar Contigo Terapia puede ayudarte con un Psicólogo Online o de manera presencial, ya que también contamos con psicólogos en Granada.
En muchas ocasiones, el malestar familiar o los problemas de una familia acaban manifestándose o somatizándose en un miembro de ellos, que actúa como portador del síntoma, mostrando esas tensiones o disfunciones dentro del sistema familiar. Esto ocurre porque los conflictos y patrones disfuncionales dentro de la familia pueden generar una presión emocional intensa, y a menudo, un solo miembro, ya sea un niño, adolescente o incluso un adulto, asume inconscientemente esta carga y le acaba repercutiendo en su forma de actuar o estado emocional.
Debido a ello, la terapia familiar es importante dentro de la psicología para abordar estos conflictos familiares, ayudándonos a resolverlos y comprendiendo como nos esta afectando nuestro sistema familiar a nosotros y a nuestra salud mental.




