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La terapia gestalt es una de las terapias de la corriente humanista o “tercera fuerza” como se le llamó para diferenciarse de la lucha por allá entonces entre el conductismo y el psicoanálisis. Fue desarrollada a partir de la postguerra por Fritz Perls, Laura Perls y Paul Goodman, aunque alcanzó su apogeo en los años 60. La terapia gestalt ha servido de inspiración para otras corrientes terapéuticas posteriores como las terapias de tercera generación o la propia Terapia Focalizada en la Emoción.
¿Cómo funciona la terapia gestalt?
La terapia gestalt ofrece un enfoque experiencial y vivencial en donde no sólo se le da espacio para hablar “acerca” de las cosas sino que también se promueve la toma de conciencia en la experiencia presente. La terapia gestalt es una propuesta de autoconocimiento y la autoaceptación.
La terapia gestalt tiene tres pilares fundamentales en los que se desarrolla todo su planteamiento. Estos son:
– Aquí y ahora: el pasado pasó y el futuro aún no existe. Al poner la atención en el momento presente, de alguna manera nos “habitamos”, nos hacemos más presentes con lo que nos sucede, y es un buen soporte para el siguiente pilar.
– El darse cuenta: tiene que ver con el principio psicoanalítico de hacer consciente lo inconsciente o lo automático. Al hacernos más conscientes de nuestros automatismos así como de nuestras emociones, acciones y pensamientos es lo que nos permite hacer algo diferente ahí fuera.
– Responsabilidad: se entiende por responsabilidad no el “ser responsable” con el que muchos nos han educado sino que tiene que ver con el asumir que somos dueños que lo que pensamos, sentimos y hacemos. El principio de responsabilidad tiene que ver con asumir que nuestras decisiones tienen consecuencias.
Beneficios de la terapia gestalt
Por un lado, la terapia gestalt facilita, a través del autoconocimiento una mirada comprensiva y compasiva con uno mismo. La autoaceptación y el poder mirar con ecuanimidad las propias luces y sombras facilita una mayor armonía interior.
Así mismo, el ayudar a hacerse consciente de lo que pensamos, sentimos y hacemos facilita el poder estar en coherencia: que estas tres partes estén alineadas, se pongan “de acuerdo” entre sí. Una de las variables que dificulta tener una buena salud mental es justo esa falta de coherencia interna.
Por otra parte, al ser la terapia gestalt una terapia donde se le pone también mucho el foco en lo relacional y lo experiencial, esto ayuda a modo de “microlaboratorio” a que la persona experimente nuevas formas de ser y funcionar que de algún modo se lleva puestas cuando sale al mundo.
¿Es la terapia gestalt adecuada para ti?
La terapia gestalt tiene sus limitaciones, no sirve para todas las personas, en especial cuando se trata de trastornos graves. Si bien no todas las formas de terapia son beneficiosas para todo el mundo, la forma de trabajar en terapia gestalt presenta diversos beneficios, en especial cuando hay una necesidad de crecimiento personal.
La terapia gestalt puede ser beneficiosa para personas que buscan un mayor conocimiento de sí o mejorar sus relaciones interpersonales.
Sus tres pilares —la conciencia, la responsabilidad y el enfoque en el presente— proporcionan una base sólida para quienes desean vivir de manera más auténtica y plena.




